Celulosa insuflada
Es uno de los sistemas más eficaces para buhardillas y cámaras no habitables. Se insufla a presión por pequeños orificios y rellena todos los huecos, sin puentes térmicos. Es un material ecológico (celulosa reciclada), tratado para ser ignífugo y repeler insectos. Instalación limpia, normalmente en un día.
Lana mineral (roca o vidrio)
Muy usada en forma de mantas o paneles sobre el forjado de la buhardilla. Buen aislamiento térmico y acústico, resistente al fuego. Ideal cuando el espacio bajo cubierta es accesible y transitable.
Espuma de poliuretano
Se proyecta y se adhiere a la superficie, sellando muy bien. Alto poder aislante con poco espesor, pero requiere aplicación profesional y suele ser más indicada para cubiertas concretas.
¿Cuál elegir para la buhardilla?
Para la mayoría de buhardillas y espacios bajo cubierta no habitables, la celulosa insuflada ofrece la mejor relación eficacia-rapidez-precio, porque rellena cada hueco sin obras. Pero la mejor opción depende de tu vivienda: tras la visita técnica te recomendamos la solución idónea.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor aislante?
No hay uno «mejor» absoluto: depende de la zona a aislar. Para buhardillas no habitables, la celulosa insuflada suele ser la opción más eficaz y rápida.
¿Qué espesor necesito?
Depende del clima y de la normativa. El técnico calcula el espesor óptimo para maximizar el ahorro y cumplir los requisitos del CAE.
¿El tipo de aislante afecta al CAE?
Lo importante para el CAE es el ahorro energético generado y verificado. Elegimos el material que mejor lo consigue en tu vivienda.